El resurfacing es una técnica que consiste en la aplicación de un láser que consigue una renovación completa de la piel. Aunque normalmente está especialmente indicado para tratamientos faciales, también es muy efectivo a la hora de eliminar estrías u otras marcas corporales como cicatrices, manchas…

El láser de Nd:YAG Q-switched que utilizamos en nuestro centro de Medicina estética proporciona resultados excelentes en el tratamiento de varios tipos de lesiones, tanto vasculares como pigmentadas, tatuajes, verrugas, cicatrices y arrugas.

¿Cómo se realiza el tratamiento?

La técnica consiste en dirigir un láser de CO2 abrasivo, pero totalmente controlado y programado de acuerdo a las características de cada paciente. El resurfacing elimina las capas externas de piel afectadas, consiguiendo una regeneración completa y borrando marcas e imperfecciones.

El tratamiento no es doloroso, aunque puede el paciente puede presentar una sensación de picor y tirantez. Tras la aplicación del láser, se forman pequeñas lesiones de color púrpura que desaparecen al cabo de unos 3-5 días. Es normal que se generen unas finas costras que se desprenderán en un plazo de una semana aproximadamente.

Durante el proceso de regeneración, es aconsejable colocar unos apósitos que, una vez que se retiren, dejarán una piel totalmente regenerada y libre de imperfecciones. El tiempo de curación y la obtención de buenos resultados suele ser de 1 a 2 meses, pero depende de cada paciente. Las sesiones pueden repetirse en plazos de entre 6 a 8 semanas.
La técnica de láser surfacing debe ser realizada siempre por un profesional. En nuestro Instituto Médico Estético Salutae en Madrid contamos con una amplia experiencia en el tratamiento de lesiones cutáneas con láser de Nd:YAG Q-switched. Sea cual sea tu caso, adaptaremos el tratamiento a tus necesidades y te ayudaremos a lograr los mejores resultados.

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